-Grrrr
-No gruñas, Puli. Sobreviviste a la intoxicación, ahora tenemos que volver a adecentarte el pelo.
-El veterinario casi me deja calvo.
-Tú te rebozaste en pegamento y yo te limpié con disolvente, él tan solo te cortó el pelo.
-Yo antes sabía que mi cometido era ganar campeonatos de belleza. ¿Ahora cuál es?
-Ser un perro limpio y bonito al que su ama adora.
-A lo mejor me gusta más.

Ilustración: Nina De San