Está demostrado que todo lo que ocurre en la infancia marca una vida. Es el periodo idóneo para fijar el hábito de la lectura. Una persona que lee habitualmente y disfruta haciéndolo, en ningún momento se sentirá vacía. Tendrá una amistad de por vida,  compañía en las situaciones más tediosas, refugio en las dolorosos, respuesta a las más insospechadas preguntas, solución para los problemas más complejos, mejor conocimiento del género humano, mayor capacidad crítica. Además, conocerá mundo, realizará diversos oficios, vivirá diferentes épocas. Crecer con los libros da todo eso y más. Por eso es fundamental cultivar el hábito en la infancia. Sin duda, estaremos creando adictos. No os preocupe,  en la actualidad ya sabemos que es una adicción de lo mejorcito para la salud.