-Creí que íbamos a jugar a príncipes y princesas.
-Estamos jugando.
-¿Y por qué me riñes?
-Porque tú eres la princesa y yo soy la reina.
-No comprendo.
-Las reinas, como las madres, riñen a sus hijas.
-No me gusta este juego.
-A mí sí. Lo que no me gusta es la realidad. En ella yo soy la princesa.

Ilustración: Chiaki Okada