-¿Qué te pasa, Pipo?
-No quiero mojarme los pies.
-¿Por qué?
-Porque me los secas al llegar a casa.
-Aprende a limpiarlos en el felpudo.
-¿Por qué no me compras unas botas como las tuyas?
-No es de perros andar calzado.
-Tampoco limpiar los pies al entrar en casa.

Ilustración: Aeppol