-No pongas esa cara, Magda. Da ejemplo a tus hermanos.
-Ese no es mi cometido, es el tuyo y el de papá. Estoy harta de tener que ser obediente, agradecida, estudiosa, generosa y no sé qué mierdas más. ¿Por qué nací la primera?
-Es verdad, mamá. Yo debería de ser el primero: soy obediente, agradecido, estudioso y me gusta compartir los juguetes.
-Tú lo que eres es un pedante imbécil, ¡idiota asqueroso!
-¡Magda! No le hables así a tu hermano, ¿qué clase de ejemplo es ese?
-¡¿Lo ves?!

Ilustración: Pascal Campion