-¡Allí, mamá! Allí está el escritor del que te hablé.
-¡Ay, hija! No recurdo qué me dijiste de él.
-Que me dedicó un poema por el face el día de mi cumpleaños.
-¿Te cobró mucho?
-No, faltaría más.
-Entonces, hija, no te conviene. Se tiene por poco.

Ilustración: Richar Erdoes