-¿Deseas algo, chaval?
-Que me ayude a resolver un problema.
-¿Eso no lo haría mejor tu maestro?
-Él me lo puso.
-Pues acaba pronto que no tengo todo el día.
-Si compro cuatro manzanas, como una, pierdo dos por el camino y otra se la doy a mi amigo cuando llegué a la escuela ¿cuantas manzanas me quedan para devolver a mi maestro?
-Voy a ponerte un kilo o tu maestro te reñirá por regresar sin ninguna.

Ilustración: Andreja