-Sandra, te cayó un corazón.
-No me cayó, Duende. Ese es para ti.
-¿Y qué hago con él? No como papel, ya no soy cachorro.
-No es para que lo comas.
-¿Para qué es?
-Para expresarte mi amor.
-Prefiero que sigas como hasta ahora, expresándomelo con caricias, besos y abrazos.

Ilustración: Inslee Hanes