-¡Oh, Dios mío, Dios mío!
-Tranquila, tranquila. Lo encontrarán.
-¿Lo entiendes ahora, Anibal?
-Sí, mi vida, pero nosotros no podemos cambiar el mundo.
-¿Cómo que no? Acaso no podemos utilizar menos el coche, comprar productos de agricultura ecológica, reciclar…
-Perdemos a nuestro hijo y tú me das una conferencia sobre ecología…
-Si no fuera el cambio climático…
-Calla, Marta, calla. Estás en estado de shock.
-Hoy estoy en estado de shock y ayer era una fanática.

Ilustración: Pascal Campion