-¡Olé, mira! El tranvía suelta chispas.
-Yo le comprendo. No puede con los problemas de los usuarios.
-¡Ay madre! ¿Qué dices, Enrique?
-Sí­, ya sé. Aparento ser menos sentimental.
-¿Sentimental? Estás personificando un tranvía.
-Suelo recurrir a figuras retóricas para expresar mis sentimientos, me cuesta hacerlo abiertamente.

Ilustración: Pascal Campion