-Deberían permitir a los perros venir a la playa en verano.
-No está bien que estés tomando el sol y un perro se sacuda encima de ti. -¿Lo es que un niño te eche un caldero de agua por la espalda? Me pasó a mi.
-Yo tuve quince días un ojo morado de un pelotazo de uno que jugaba al tenis.
-Prefiero venir a esta hora.
-De no ser por Tim no lo haríamos.
-No se lo agradezcas a Tim, sino a este país retrógrado y a sus incapaces gobernantes.
-Ni de coña. Deberíamos de poder elegir.

Ilustración: Pascal Campion