-¡Desengañémonos amigos! No vendrán a buscarnos. Va siendo hora de que olvidemos a nuestros respectivos amos.
-¿Cómo? Los perros somos incapaces de hacer eso.
-¿Por qué no? Si ellos pueden también nosotros.
-No está escrito en nuestro ADN.
-En el de ellos tampoco, lo hacen porque llevan siglos de mala educación.

Ilustración: Kit Chase