-Ñan, ñan.¡ Está de rico, Job!
-Ya lo huelo.
-¡Debe de engordar! Es una suerte que los perros no podáis comer dulce, así os resulta más fácil mantener el tipo.
-¿Fácil? ¿Con una dueña como tú?

Ilustración: Virpi Pekkala