-No puedo ir de campamento así, se reirán todos de mí.
-No haberle dado un puñetazo a tu hermana.
-Me llamó traidor.
-Tú le tiraste el libro a la piscina.
-Mis amigos la estaban llamando empollona.
-Haberla defendido.
-¿Con la vergüenza que me estaba haciendo pasar?

Ilustración: Júlia Sardá