-No permitiré que vuelvas al circo, Teo.
-¿Y qué harás conmigo?
-Mis padres pertenecen a una protectora de animales. Te adoptarán y serás mi mascota.
-No soy un gatito.
-Pero estás igualmente domesticado.
-Devuélveme a mi hábitat, te lo suplico.
-Pero yo te creía mi amigo…
-Y yo a ti una niña compasiva.

Ilustración: Judith Kerr