-Este verano estuve en Inglaterra. Allí los caballos somos muy bien recibidos.
-¡Qué suerte! A mí no me dejan entrar en otro país.
-Es por miedo. Temen les hagas daño.
-¿Qué daño puedo hacer yo? Al igual que tú, soy herbívora, tengo mucho menor tamaño y no puedo cocear. Soy totalmente inofensiva.
-La próxima vez no vayas arrastrándote.
-Si soy una serpiente…
-Te prestaré una elegante silla de cuero y unos estribos e intentarás ir erguida. Ya verás cómo así nadie te da el alto en la frontera.

Ilustración: Lucy Fleming