-¡Camarero! Oiga!
-Oye ¿nos puedes traer un vaso de agua?
-¡Oiga, por favor!
-Oye, ¿nos oíste?
-Sí, sí, ahora mismo les atiendo. «Tanta prisa para después pasarse toda la tarde ahí con un triste café. Y me llamo Manolo, rediós, ni oiga ni oye».

Ilustración: Kamako