-¿Por qué brindamos?
-Por lo pasado.
-¡Por dios! Fue un año espantoso.
-Por eso. Pasado es ya.
-¿Y qué te hace pensar que es pasado?
-Mi incombustible optimismo.
-¿Qué tal, entonces, si brindamos por tu incombustible optimismo?
-Por él.
-Chin chin

Ilustración: Pascal Campion