-Tengo la sensación de que se me olvida algo…: Los regalos de los niños, el del perro, el de mis padres, el de mi suegro, el de Pepe… ¡Ah qué tonta, el mío! ¡Olé!, se me olvidó comprarlo. Es que no puedo llevar cuenta con todo. En cuanto acabe la Navidad, se acabó. Este año sí que no consiento, o Pepe colabora en casa o pido el divorcio.

Ilustración: Kanako Kuna