-Te confieso, tía Dulce, que para mí eres una persona ejemplar. Cuando sea mayor quiero ser como tú.
-Me halagas, Toñito.
-Espero que para entonces, el sueldo de las mujeres ya esté equiparado al de los hombres y pueda darme la gran vida a costa de mi esposa.

Ilustración: Jess Pauwels