-Tenéis quince minutos para merendar.
-Amelia, no tiranices a tus amigos.
-No son mis amigos, mamá. Han venido a que les ayude en los estudios. Me consideran la empollona de la clase.
-Si es así, demuéstrales que agradeces que confíen en ti para enseñarles y sé más amable con ellos.
-¿Más? ¡Les estoy enseñando gratis!
-Te equivocas. A cambio, ellos te están enseñando a compartir tus conocimientos.

Ilustración: Evelyn Davidii