-Silverio, estaba preocupada. Está nevando, no debiste salir. Vas a coger frío.
-Ayer florecieron estas margaritas.
-¿Y tenías que ir hoy a por ellas?
-Si quería decirte con flores que te sigo amando tras sesenta años, sí.
-Me hubiera dado lo mismo mañana.
-Aunque me riñas y desprecies mi regalo, te seguiré queriendo.

Ilustración: Yayao Ma