-¿Y tú por qué no te has casado?
-La mujer de la que estaba enamorado se casó con otro.
-Eso tiene que ser terrible.
-Mucho. ¿Y tú?
-El hombre que amaba se murió en un accidente.
-Lo siento.
-No te preocupes, me evitó tener que soportar que se casara con otra.

Ilustración: Daniela Volpari