-No quiero seguir jugando.
-Eres una pelota.
-Estoy harta
-¡Imposible! Eres un objeto.
-¿Acaso tu no te hartas?
-Pero yo soy un perro y la ley me reconoce sentimientos.
-Pues yo reivindico una ley así para nosotros.
-No compares.
-Resulta desolador comprobar lo humanos que os estáis volviendo los animales.

Ilustración: fineartamerica.com