-¡Oh, que nene más cagón! Te acabo de bañar y ya tenemos que cambiar el pañal.
-Nuria, ¿te falta mucho? No me gusta pasarme la vida esperándote.
-Me falta lo mismo que a ti.
-Yo ya estoy listo.
-¡Ah, estupendo! Entonces cambia tú el pañal a Abel. A mí no me importa tener que esperarte.

Ilustración: Sophie Griotto