-Sal tú. Tengo para un buen rato.
-¿No puedes dejarlo?
-Me va la vida en ello.
-Estás loca. Cuando tengas cincuenta años de lo que menos te acordarás es del trabajo de fin de carrera. Hay que mirar la vida con perspectiva.
-Es lo que intento, pero no ayudas mucho.

Ilustración: Simini Blocker