-No comas roscas, es comida basura. Yo no las como.
-¡Qué pena! Mi madre también me dio una para ti.
-¡Vaya! No quisiera que se sintiese desairada, la comeré para no hacerle un feo.
-No te molestes. La comeré yo, le diré que has sido tú.

Ilustración: Chiaki Okada