—¿Hay algo que te preocupe?, es el tercer licuado que te tomas.
—Verás, Vera… Llevo días intentando decirte…
—¿Ves bien el florero?
—Como te decía, Vera, sabes que te quiero mucho…
—¿Te apetece tomar un licuado? Yo voy a hacerme uno.
—No, gracias.
—¿Decías algo?
—No, nada.
—Pues si no tienes nada que decir, anima esa cara, hombre.

Ilustraciones: Mylittle Paris, Brita