—¿Que miras, Yorik?
—Como comes.
—Sabes que no voy a darte nada.
—¿Por qué? Has hecho un montón de comida. ¿Quien va a comerla? Solo me tienes a mí.
—¿Por qué tienes que recordármelo constantemente.
—Porque los perros somos amigos sinceros.

Ilustración: Yayao Ma