-«Te gusta, tío, decídete, ahora está en casa».
-«¿Una tarta para darle la bienvenida? ¡Qué absurda soy! Hace más de un mes que se mudó aquí.
-«No tío, ten paciencia. Va a pensar que eres un jeta».
-«Mi instinto femenino me dice que no le soy indiferente».
-«Venga, tío, ¿qué tienes que perder? Prueba a llamar, ya se te ocurrirá qué decir.
-«¿Lo tengo todo? Harina, azúcar, huevos, chocolate…»

Ilustración: Pascal Campion