-¿Qué quieres, Aristides?
-La pelota.
-Ya te la di.
-No se mueve.
-No es hora de jugar.
-Ayer lo era.
-Hoy estoy trabajando.
-Convendría te organizaras mejor; me desconciertas.
-Me organizo como me parece.
-Deberías de ser más considerada, no vives sola.
-¡Lo que me faltaba! Eres un perro, no una persona.
-Con más razón.

Ilustración: Yayao Ma