-Profe, profe, pregúnteme a mí.
-Explícame, Ángela: ¿por qué cada vez que le pregunto a Isidro quieres responder tú?
-No puedo contestarle.
-¿Y por qué no?
-Porque Isidro lo oiría.
-A Isidro también le gustaría saberlo, ¿verdad Isidro?
-Al contrario, profe.

Ilustración: Junissa Bianda