-Ja, ja, ja. Allá va. Se creyó que le gusta, veréis que chasco se lleva.
-¿Querías decirme algo, Álvaro?
-Pues… ¿aceptas ser mi novia?
-Me encantaría.
-¿Cómo? ¡Imposible! Si cuando le pregunté yo me dijo que era lesbiana.

Ilustración: Meimo Siwapon