-Ama, ¿qué te pasa?
-Estoy angustiada, Toño.
-¿Puedo ser yo tu consuelo?
-¡Qué más quisiera, Toño! Tú eres mi desconsuelo.
-¡Imposible! Deseo solo hacer lo que tú quieres.
-Eso es lo que más me duele.

Ilustración: Pascal Campion