—Vamos, Koba, no te hagas más de rogar.
-Yo me quedo en casa.
-Tú puedes salir.
-Soy un perro solidario.
-Solidarízate conmigo, no aguanto más en casa.
-No quiero te contagies por mi culpa. Me basta el plato de ducha.

Ilustración: Yayao Ma