Escribía ayer que los lunes, por su condición de comienzo, resultan prometedores. El mío discurrió así. Para no extenderme, me limitaré a escribir que había una serie de cosas que tenía pendientes y que me inquietaban en mayor o menor medida.  Todas ellas se resolvieron gracias a que siguen funcionando los servicios básicos de este país y, más en concreto, de mi comunidad, el Principado de Asturias, y a la empatía, solidaridad y buena disposición de las personas que conforman cada uno de ellos. Quiero dejar claro esto porque, debido a los bulos, lo pasé un rato mal el domingo. Creo importante nos aseguremos, antes de difundir una noticia, de que es veraz y que las personas que están trabajando para atendernos se están entregando de lleno a ello, a pesar del miedo y del cansancio. 

Imagen: Fototeca personal