Los que nos oponemos a la construcción de la autovía del Sella no somos gente que está en contra del progreso, de la prosperidad económica y de la comunicación. Al contrario, somos personas que comprendemos que el crecimiento de una comarca, la buena calidad de vida de sus habitantes y el disfrute de los que nos visitan no se consiguen con la ejecución de una vía de gran capacidad.

El progreso en la comarca del Sella estaría en la mejora de sus carreteras nacionales, en facilitar el acercamiento de cada uno de sus pueblos a los núcleos principales, en la llegada del metro tren, y en el acceso de todos sus habitantes a la información mediante la implantación de infraestructuras que permitan la perfecta sintonización de las cadenas de TV, de las emisoras de radio y la utilización de Internet.

Una autovía que pase por los concejos de Ribadesella, Parres y Cangas de Onís ⎯todos considerados de alto interés medioambiental— sólo terminaría con la belleza del lugar, rompería el ecosistema, acabaría con el estilo de vida de sus habitantes, y no reportaría beneficio económico alguno. Que no nos lleven a engaño, los turistas que se acercan a la zona oriental de Asturias no vienen a ver hormigón —en su mayoría eso es lo que dejan atrás— vienen a disfrutar de nuestro paraíso natural, de nuestra gastronomía y de nuestro estilo de vida.

La comarca del Sella es de gran belleza, sus habitantes la sabemos apreciar y deberíamos saber conservarla. Démonos cuenta de ello, luchemos por conseguir el verdadero progreso y evitemos cometer un error irreparable. Aún estamos a tiempo.

Imagen destacada: Ricardo F.