En DIFAC llevamos nueve años defendiendo los derechos de los discapacitados físicos. Generalmente, con esfuerzo, empeño y dedicación vamos consiguiendo que éstos se reconozcan. Este año hemos conseguido acceder a las urnas electorales autónomamente, algo que antes no nos era posible debido a las barreras arquitectónicas existentes en los colegios electorales. El recorrido para lograr nuestro ansiado objetivo ha sido largo e intrincado:

Basándonos en los derechos de los ciudadanos que se reconocen en la ley 5/85, de 19 de junio, del Régimen Electoral General como son, entre otros, el principio de igualdad ante las urnas de todos los votantes, que el sufragio se ejerce personalmente, que los electores sólo pueden votar en la sección y en la Mesa Electoral que les corresponda y, sobre todo, en el artículo 91.2 de dicha ley en el que se lee literalmente: El Presidente de la Mesa vela por que la entrada al local se conserve siempre libre y accesible para las personas que tienen derecho a entrar en él, comenzamos a reclamar el derecho de acceder personalmente a las urnas.

Para empezar, el 27 de febrero de 2003, nos dirigimos a la Delegación del Gobierno, al Ayuntamiento de Avilés y a la Junta Electoral de Zona. La Junta alegó carecer de datos necesarios y no tener competencia en los colegios electorales; tras esta respuesta, desde DIFAC enviamos un escrito a los medios de comunicación informando de lo acontecido.

Así pues, llegaron las elecciones autonómicas y municipales de 2003 y los discapacitados físicos y las personas con problemas de movilidad seguíamos sin poder acceder a los centros electorales, por lo que miembros de DIFAC hicieron una protesta por escrito ante su respectivo Presidente de la Mesa manifestando su disconformidad por negarles un derecho fundamental.

Seguidamente, en DIFAC fijamos nuestro objetivo en las elecciones generales de marzo de 2004 y continuamos enviando protestas reivindicativas a diferentes organismos. Escribimos, de nuevo, al Ayuntamiento de Avilés; al Defensor del Pueblo que, tiempo después, se puso en contacto con la Delegación Provincial de la Oficina del Censo Electoral en Asturias solicitándole información sobre los hechos descritos por DIFAC; al Ministerio del Interior, que consideró que no era órgano competente para tomar medidas, pero se percató de que nuestra circunstancia se repetía en todo el territorio nacional y trasladó la queja a la Junta Electoral Central, a la Oficina del Censo Electoral, a la Federación Española de Municipios y Provincias, y a la Delegación del Gobierno en Asturias para su traslado a los ayuntamientos; e igualmente hicimos llegar nuestra protesta al Ministerio de la Presidencia.

Más adelante, en julio de 2003, la Delegación Provincial de Asturias de la Oficina del Censo Electoral comunicó a DIFAC que se había puesto en contacto con los ayuntamientos afectados por la reclamación de la asociación y que éstos manifestaron la dificultad de eliminar barreras arquitectónicas de los centros docentes debido a su antigüedad y la falta de competencia de la Administración Local para hacer las modificaciones oportunas.

De modo que, en DIFAC seguimos enviando escritos a todos los organismos que consideramos debían de implicarse en la discriminación que veníamos sufriendo. Así pues, hicimos llegar nuestra queja a la Consejería de Vivienda y Bienestar Social, al Ministerio de trabajo y Asuntos Sociales y al Congreso de los Diputados.

Tiempo después, 26 de enero de 2004, el ayuntamiento de Castrillón fue el primero en comunicarnos que se habían tomado medidas en sus colegios electorales para que pudiéramos acceder autónomamente a ellos.

Posteriormente, la Junta General del Principado de Asturias en respuesta a nuestra reclamación, reconoce que esta problemática se resolvería aplicando la Ley 5/1995, de 6 de abril, de promoción de la accesibilidad y supresión de barreras y remite la petición a la Dirección General de Relaciones Institucionales y del Servicio Jurídico para que, a su vez, la dirija al órgano competente de la Administración del Principado de Asturias. A continuación, la Junta Electoral Provincial acuerda dar curso al Ayuntamiento de Avilés de nuestra reclamación para que dicho organismo proceda a remover los obstáculos que dificultan nuestro derecho al voto.

Finalmente, llegado el 14 de marzo de 2004, día de las elecciones generales, los ayuntamientos de Avilés y Comarca habían tomado las medidas oportunas, dentro de lo posible, para que las personas discapacitadas dispusiéramos de varios centros en los que pudiéramos votar. Para ello eliminaron algunas barreras y adecuaron lugares no habituales para este fin, como el polideportivo de Castrillón.

Este pequeño gran avance es para DIFAC una muestra de cómo, con el empeño de unos cuantos y la colaboración de todos, se pueden eliminar todas las barreras arquitectónicas y sociales que tanto dificultan la vida a las personas con problemas para desplazarse y que, en muchas ocasiones, son discriminadas debido a la indiferencia y a la falta de sensibilización hacia esta problemática. Este primer paso nos despejó el camino hacia las urnas de siguientes sufragios, como en el caso de las Elecciones Europeas.

PDF del reportaje en SerCapaz

Ilustración: O Colis