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La escritura es un estado

Elma S. Vega

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Madres e hijas

Abrazo manifiesto

-Mamá, ¿qué te pasa? ¿Por qué me abrazas así?
-Según mi psicoterapeuta, no debo inhibir mis sentimientos.
-¿Y qué pasa con los míos?

Ilustración: Natalie Johands

Cocina al gusto propio

-Paro ya, mamá.
-No, échale más leche.
-Me gusta que sepa mucho a chocolate.
-A tu padre y a mí no.
-Por eso me ofrecí a hacerlo yo.

Ilustración: Pascal Campion

Convencionalismos

-Mamá, ¿crees que tus amistades me dirán que estoy guapa?
-No bonita. Socialmente, tu edad los exime de hacerte cumplidos.

Ilustración: Sarra-Art

Amiga ladina

-Mamá, Esmeralda quiere que participe con ella en MasterChef.
-Ni hablar. Tú no vas a la tele.
-Ya me advirtió que no ibas a dejarme.
-¿Ah, sí?
-Dice que quieres que yo siga creyendo que eres la mejor cocinera del mundo.

Ilustración: Emanuela Di Donna

Educación sexista

-Mamá, me estás enseñando cosas de mujeres, deberías darme una educación no sexista.
-Te educo para que en el futuro seas autosuficiente.
-Entonces enséñame cómo funciona la lavandería.
-Eso te haría dependiente, no autosuficiente.

Ilustración: Kana Nakajima

Madre egocéntrica

-Buenos días, consulta del doctor Quiroga, ¿qué desea?
-Hija, tu padre pregunta que si vas a venir hoy a comer a casa.
-Mamá, ya sabéis que no puedo.
-Ya hija, pero con su enfermedad ya no le queda mucho tiempo..
-Mamá, estoy trabajando, ¿me llamas para esto? Tengo cosas que hacer.
-¿Acaso te parece más importante lo que estás haciendo?
-Mamá, lo siento, tengo que dejar la línea libre.
-Señorita Carmela, ¿otra vez su madre?.

Ilustración: Cosme

Odio visceral

-Voy a cogerte una salchicha, tienen una pinta estupenda.
-Y yo a ti una croqueta, tienen aspecto de estar riquísimas.
-Qué bueno está todo. ¿Dónde cree tu hija que estás?
-En el médico.
-Qué raro que no haya querido acompañarte.
-Le dije que lo harías tú.
-¿Se fía de mí?
-En absoluto, pero con tal de no verte…

Ilustración: Inge Look

Tremendo cambiazo

-Estos dulces están buenísimos.
-Están recién hechos, los compré esta mañana.
-¿No te registró tu hija al volver de la compra?
-Dije que eran para su suegra. Ahora está con ella.
-¿Y que están merendando?
-La hogaza de pan sin sal que dije era para nosotras.

Ilustración: Inge Löök

Examen materno

-Mamá, ¿cuánto tiempo estaré enferma?
-No lo sé, Georgina, mi vida.
-¿Hasta cuándo tengo que tomar esto?
-Hasta que lo diga el médico.
-¿Cuándo será eso?
-No lo sé.
-¿Cuándo podré levantarme?
-Tampoco lo sé.
-¿Qué examen os ponen para ser madre? De cuatro preguntas, no supiste tres.

Ilustración: Marcel Marlier

Deseo para el año entrante

-Llara, ¿ya elegiste tu deseo para fin de año?
-Sí.
-¿Cuál?
-No puedo decirlo.
-¿Es secreto?
-Es que el año pasado lo dije y no se cumplió.
-¿No creerás en supersticiones?
-Si no creyera no pediría deseos.

Ilustración: livermaster.ru

Depresión materna

-¡Ay, hija, gracias! ¿Es para mí?
-Sí, mamá.
-Para que dejes de llorar.
-No lloro por tu culpa.
-¿Entonces por qué desde hace días no te vistes ni me sacas de casa?

Ilustración: Barbara Maule, Pinterest

De mayor, independiente

-¿Este que está contigo quién es?
-Un novio que tuve antes de tu padre.
-¿Entonces por qué dices que soy todavía una niña para enamorarme de Julián?
-Eran otros tiempos, Amalia. A las mujeres solo nos educaban para ser esposas y madres.
-Yo quiero ser como tú.
-Yo quería ser enfermera, como Ingrid Bergman en «Por quién doblan las campanas».
-¿Enfermera?, ¡No lo sabía!
-Hay muchas cosas que no te conté, pero aunque tienes muy pocos años para echarte novio, tienes suficientes para que te las cuente.
-¡Cuenta, cuenta!
-Yo siempre quise ser una mujer independiente, como las de las películas que veía en mi juventud. Y eso tienes que ser tú.
-¿Y qué tengo que hacer?
-Seguir estudiando.

Ilustración: Margaret W. Tarrant

Adolescencia

-¡Mamá! ¿Qué haces en mi armario?
-Intento ponerme en tu piel.
-¿Para qué?
-Para intentar comprenderte.
-Pregúntame.
-¿Qué te pasa, Julia?
-Mamá, ¡no empieces! ¡Déjame en paz!

Ilustración: Rie Nakajima

Reina o princesa

-Creí que íbamos a jugar a príncipes y princesas.
-Estamos jugando.
-¿Y por qué me riñes?
-Porque tú eres la princesa y yo soy la reina.
-No comprendo.
-Las reinas, como las madres, riñen a sus hijas.
-No me gusta este juego.
-A mí sí. Lo que no me gusta es la realidad. En ella yo soy la princesa.

Ilustración: Chiaki Okada

Tan guapa como mamá

-Mamá, cuando sea mayor quiero ser tan guapa como tú.
-Mi vida, yo no soy guapa de verdad. Te lo parece a ti porque me quieres.
-¿Para que sea guapa de verdad me tiene que querer todo el mundo?
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Ilustración: Childrenillustrator.com

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